El ODS 15, Vida de ecosistemas terrestres, promueve la gestión sostenible de los bosques, la lucha contra la desertificación, la recuperación de los suelos degradados y la protección de la biodiversidad. Los ecosistemas terrestres son esenciales para la vida: proporcionan el aire que respiramos, el agua que bebemos y gran parte de los alimentos que consumimos. Además, desempeñan un papel clave en la regulación del clima y en el bienestar emocional y recreativo de las personas.
Sin embargo, la deforestación, la pérdida de hábitats naturales, la desertificación y la proliferación de especies invasoras están poniendo en grave riesgo la vida de los ecosistemas terrestres. La degradación del suelo reduce su capacidad de sostener cultivos, aumenta la vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos extremos y acelera la pérdida de biodiversidad. Proteger y restaurar estos ecosistemas es, por tanto, una condición imprescindible para garantizar el equilibrio ambiental y el futuro del planeta.
En Canarias, la riqueza natural y la singularidad de sus ecosistemas convierten la conservación de la biodiversidad en un reto prioritario. El archipiélago alberga especies y hábitats únicos que sufren la presión del urbanismo, el turismo masivo y los incendios forestales. La protección de zonas naturales, el control de especies invasoras y el fomento de la vegetación autóctona son medidas fundamentales para asegurar la resiliencia del territorio.
Las empresas, independientemente de su sector, tienen la oportunidad de contribuir al ODS 15 incorporando prácticas responsables en su actividad diaria. Promover zonas verdes con especies autóctonas en sus instalaciones, difundir información sobre buenas prácticas ambientales o formar a empleados y proveedores en materia de biodiversidad son acciones que refuerzan el compromiso corporativo con la sostenibilidad. Además, la implicación en proyectos de restauración y conservación mejora la reputación empresarial y genera un impacto positivo en la comunidad.
Apostar por la protección de los ecosistemas terrestres no solo responde a un imperativo ético y ambiental, sino que también fortalece la competitividad y la resiliencia de las organizaciones. En el marco de la Agenda 2030, el ODS 15 recuerda que la vida en la Tierra depende directamente de la salud de los ecosistemas y de la capacidad de la sociedad para preservarlos.
ACCIÓN
Formar al personal y proveedores en biodiversidad
Promover formaciones sobre la protección de los ecosistemas terrestres entre empleados y actores de la cadena de valor.
INDICADOR
- Porcentaje de empleados y proveedores formados.
ACCIÓN
Informar sobre actividades respetuosas con la naturaleza
Incluir información visible para empleados y clientela sobre buenas prácticas ambientales y respeto por la vida terrestre.
INDICADOR
- Presencia de información en soportes físicos y digitales.
ACCIÓN
Aumentar zonas verdes con vegetación autóctona
Habilitar espacios naturales o ajardinados con especies propias del entorno para favorecer la biodiversidad local.
INDICADOR
- Superficie de zonas verdes incorporadas y porcentaje de aumento.