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26 Sep, 2025

De la huella de carbono al futuro sostenible: el papel del alcance 2 en las pymes

 

Noelia Cruz Pérez

Investigadora de la Universidad de la Laguna. Doctora en desarrollo regional. Miembro del Comité de Personas Expertas de la Agenda Canaria 2030

 

Desde el principio de los tiempos, el ser humano ha tenido la necesidad de cuantificar y medir su entorno. Se trata de una necesidad casi imperiosa: poner en números y cifras el mundo que nos rodea para tratar de entenderlo y, al mismo tiempo, optimizarlo. Esa capacidad de medir ha sido clave para avanzar en casi todos los ámbitos de la vida: desde el comercio hasta la ciencia, desde la agricultura hasta la salud. Y lo mismo ocurre cuando hablamos de crisis climática.

Tan pronto como se comenzaron a estudiar las variaciones del clima y se quiso entender qué estaba alterando la atmósfera mundial, quedó claro que el problema estaba estrechamente ligado a la actividad humana. La quema de combustibles fósiles, los procesos industriales y los modos de vida modernos liberan a la atmósfera enormes cantidades de gases de efecto invernadero. De ahí surgió la necesidad de establecer un indicador común y verificable que permitiera medir cuántos gases se generan en cada actividad y, sobre todo, dónde reside el problema principal para poder acotarlo y minimizarlo.

Ese indicador es la huella de carbono, que nos ofrece un dato fundamental: las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por una actividad concreta, medidas en toneladas de dióxido de carbono equivalente. Gracias a esta herramienta, podemos dar el siguiente paso: trazar planes de reducción y, en los casos necesarios, de compensación.

Ahora bien, no todas las emisiones son iguales ni tienen el mismo origen. Por ello, la huella de carbono se divide en tres alcances.

  • Alcance 1: emisiones directas, es decir, las que produce de manera inmediata la propia actividad de la empresa (combustión en calderas, procesos industriales, vehículos propios, etc.).
  • Alcance 2: emisiones indirectas vinculadas al consumo de energía adquirido (principalmente electricidad y calor).
  • Alcance 3: emisiones indirectas más amplias, opcionales en el cálculo, derivadas de la relación de la empresa con su entorno: proveedores, transporte de mercancías, viajes de trabajo, cadena de valor, etc.

Aunque los tres son importantes, lo cierto es que en el caso de muchas pymes el alcance 2 cobra un especial protagonismo. El consumo energético es, con frecuencia, el componente más relevante de su huella de carbono. Y esto no solo ocurre en términos globales: en Canarias el peso de este alcance es aún mayor debido a las características del sistema energético insular.

 

La urgencia climática en la que nos encontramos requiere acción inmediata. Y las pymes, lejos de ser simples espectadoras, pueden ser auténticas protagonistas. Medir la huella de carbono, entender sus alcances y actuar especialmente sobre el consumo energético son pasos imprescindibles

 

Según el Anuario Energético de Canarias de 2023, solo un 19,1% de la energía producida en las islas proviene de fuentes renovables. De esa cifra, el 78,1% corresponde a la energía eólica, el 19,8% a la fotovoltaica y apenas un 1,4% a la hidráulica. Dicho de otro modo: más del 80% de la electricidad que consumimos procede todavía de centrales térmicas alimentadas con combustibles fósiles, lo que implica emisiones muy elevadas de dióxido de carbono.

Ante esta realidad, el Gobierno de Canarias ha fijado como prioridad acelerar la implantación de energías renovables, en particular la fotovoltaica. La estrategia pasa por aprovechar suelos ya antropizados[1], espacios ya transformados por la actividad humana, para minimizar el impacto territorial y, al mismo tiempo, multiplicar las oportunidades de autoconsumo. No es casual que las cubiertas de edificios, tanto públicos como privados, se estén convirtiendo en un espacio clave para la generación de electricidad renovable.

Aquí es donde las pymes tienen un papel decisivo. Apostar por el autoconsumo energético no solo reduce su huella de carbono en el alcance 2, sino que también les brinda ventajas económicas, sociales y ambientales. Además, si el autoconsumo se combina con la integración en comunidades energéticas, el impacto positivo se multiplica.

 

Las comunidades energéticas permiten dar un salto cualitativo porque:

  1. Facilitan la inversión en renovables. No todas las personas ni todas las empresas tienen capacidad de instalar placas fotovoltaicas en su cubierta o de asumir la inversión inicial. Al participar en una comunidad energética, los costes se comparten y se abaratan.
  2. Impulsan la energía local y reducen la dependencia exterior, un factor especialmente relevante en el contexto canario, donde la insularidad condiciona el acceso a recursos.
  3. No persiguen el lucro, de manera que los beneficios se reinvierten en el entorno: instalación de puntos de recarga, mejora del espacio público o nuevos proyectos de eficiencia.
  4. Refuerzan la gobernanza democrática, ya que se constituyen sobre modelos de participación comunitaria donde cada socio o socia tiene voz y voto.
  5. Combaten la pobreza energética, al facilitar el acceso a energía más asequible y limpia para todas las personas que participan.

Además de estas ventajas, hay que destacar que las comunidades energéticas ofrecen mayor resiliencia e independencia energética. Al compartir la generación y el almacenamiento entre varios participantes, se consigue una red más fuerte y con mayor capacidad de adaptación ante cortes o fluctuaciones del sistema. Para las pymes, muchas de las cuales necesitan un suministro constante, esta seguridad es especialmente valiosa.

Por otro lado, no podemos olvidar el factor económico. Reducir los costes energéticos mediante el autoconsumo y el uso compartido de recursos es una oportunidad para mejorar la rentabilidad y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. En un contexto de precios de la electricidad volátiles y elevados, disponer de una fuente propia de energía renovable supone una ventaja estratégica.

Y, por supuesto, está la dimensión medioambiental. Reducir el alcance 2 a cero gracias al uso exclusivo de energías renovables sería un paso de gigante en la transición ecológica de Canarias. Si recordamos que más del 80% de la electricidad en el archipiélago aún se produce con combustibles fósiles, queda claro que cada empresa que se sume al cambio contribuye directamente a reducir las emisiones globales de CO₂.

Ya existen ejemplos inspiradores. Las Comunidades Energéticas de Gran Canaria[1] y el proyecto Energía Bonita[2] en La Palma son referentes que muestran que este modelo es posible y que puede escalarse. Estas experiencias, además, se alinean con la Agenda Canaria 2030[3], un documento estratégico que adapta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) al contexto insular y que ofrece metas y planes de acción específicos para nuestra comunidad autónoma.

De hecho, las acciones de autoconsumo y comunidades energéticas contribuyen de forma directa a dos de los ODS más relevantes:

  • ODS 7: Energía asequible y no contaminante.
  • ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles.

Pero no debemos quedarnos en la teoría. La urgencia climática en la que nos encontramos requiere acción inmediata. Y las PYMEs, lejos de ser simples espectadoras, pueden ser auténticas protagonistas. Medir la huella de carbono, entender sus alcances y actuar especialmente sobre el consumo energético son pasos imprescindibles para avanzar hacia un futuro más limpio, justo y resiliente.

En definitiva, la transición energética no debe entenderse como un reto inalcanzable, sino como una oportunidad para transformar nuestro modelo económico y social. Si las PYMEs lideran este camino hacia el autoabastecimiento y las comunidades energéticas, Canarias podrá dar un paso firme hacia un futuro más sostenible, con menos dependencia exterior, con mayor cohesión social y con una economía más competitiva.

[1] https://www.comunidadesenergeticasdegrancanaria.com/#

[2] https://energiabonita.coop/

[3] https://www.gobiernodecanarias.org/agendacanaria2030/estrategia/

[4] https://www.comunidadesenergeticasdegrancanaria.com/

ODS Empresas Canarias
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