Implementar los ODS es, en esencia, un ejercicio de gestión de riesgos. Una pyme que ha diversificado sus proveedores (ODS 12), que ha reducido su dependencia energética (ODS 7) y que cuida su clima laboral (ODS 3), está mucho mejor preparada ante las adversidades. Los ODS te obligan a mirar a largo plazo, evitando que los problemas del «día a día» comprometan el futuro de la empresa.