Medir el progreso no requiere sistemas complejos, sino elegir los indicadores adecuados (KPIs), que permiten evaluar los avances y detectar áreas de mejora. Para una pyme, lo ideal es seleccionar indicadores de desempeño que ya suelen monitorizar, pero con una lente ODS:
- Ambiental: Consumo de kWh por unidad producida, volumen de residuos gestionados o reducción de plásticos (ODS 7, 12 y 13).
- Social: Brecha salarial de género, horas de formación por empleado o porcentaje de proveedores locales (ODS 5, 8 y 10).
- Gobernanza: Existencia de un código ético o transparencia en las cuentas (ODS 16).
Lo importante no es medirlo todo, sino que los datos sean fiables, comparables año tras año y fáciles de extraer de las facturas o nóminas.