La transición ecológica fortalece la resiliencia de Canarias al reducir su dependencia de recursos externos y mejorar la gestión sostenible del territorio. Impulsa el uso de energías renovables, optimiza recursos mediante economía circular y protege los ecosistemas. Todo ello permite al archipiélago adaptarse mejor a cambios ambientales, económicos y energéticos.
Además, Canarias cuenta con unas condiciones únicas y grandes ventajas competitivas para el impulso de sectores emergentes ligados a la sostenibilidad y con un amplio potencial de desarrollo en ámbitos como la innovación, los servicios off-shore, la economía verde y azul o la economía creativa y del conocimiento. Estas actividades vendrían a potenciar y reforzar a los sectores tradicionales que apuntalan el crecimiento económico y el empleo en nuestra región, como pueden ser el turismo, la industria o la construcción, contribuyendo a su desarrollo y mejora, al diversificar sus campos de actuación y contribuir a la retención del talento en estos campos, además de facilitar su transición hacia la sostenibilidad.