El ODS 8 pone el foco en la importancia del trabajo decente y del crecimiento económico sostenible como pilares fundamentales para el desarrollo de cualquier sociedad. Cuantas más personas tengan acceso a empleo productivo y estable, mayor será la capacidad colectiva para generar riqueza, reducir desigualdades y construir comunidades prósperas. Cuando las personas participan de forma activa y justa en el mercado laboral, la economía se fortalece, mejora la calidad de vida y se impulsa la cohesión social.
El empleo productivo es una herramienta esencial para combatir la pobreza y promover la inclusión. Disponer de un trabajo digno implica salarios adecuados, derechos laborales, oportunidades de formación y condiciones seguras. Además, garantiza que cada persona pueda desarrollar sus capacidades, contribuir a la economía y proyectar un futuro con estabilidad. Por esta razón, el ODS 8 subraya la necesidad de crear entornos laborales que fomenten la igualdad de oportunidades, la participación de mujeres y jóvenes, y la integración de colectivos vulnerables.
Sin embargo, cuando el desempleo o la precariedad laboral aumentan, surgen riesgos que afectan profundamente a la sociedad. La falta de oportunidades laborales puede generar tensiones sociales, frustración y pérdida de confianza en las instituciones. En casos extremos, el desempleo masivo puede derivar en disturbios, inestabilidad y conflictos. Por eso, este objetivo insiste en la importancia de invertir en políticas que promuevan empleo digno, el emprendimiento, la innovación y la formación continua.
Las empresas desempeñan un papel clave, ya que son el motor que impulsa la economía. Apostar por modelos productivos modernos, diversificados y sostenibles permite generar crecimiento económico compatible con el bienestar social y ambiental. Invertir en tecnologías nuevas, mejorar la productividad y respetar los derechos laborales es esencial para avanzar hacia una economía más fuerte y justa.
El ODS 8 también destaca la importancia de erradicar el trabajo forzoso, poner fin al trabajo infantil y promover entornos seguros para todas las personas trabajadoras. Además, se integra la necesidad de garantizar igualdad salarial, promover la conciliación y asegurar que el progreso económico llegue a todas las capas sociales.
En definitiva, el ODS 8 nos recuerda que el trabajo decente no solo impulsa la economía, sino que construye sociedades más estables, equilibradas y resilientes. Apostar por este objetivo significa apostar por un futuro donde el crecimiento sea inclusivo, sostenible y basado en la dignidad humana.
INDICADOR
- Nº acuerdos.
ACCIÓN
Realizar alianzas con universidades para tener personal de prácticas en formación continua para el empleo.
INDICADOR
- Número de estudiantes en prácticas.
- Media de las calificaciones obtenidas de los estudiantes en prácticas.
ACCIÓN
Promover medidas de conciliación de la vida familiar y personal con la actividad laboral.
INDICADOR
- Nivel satisfacción empleados.
- Reducción absentismo laboral.
- % de empleados con teletrabajo/horario flexible.