
Profesora del Departamento de Biología de la Universidad de la ULPGC. Investigadora del Grupo de Investigación en Acuicultura del Instituto Universitario ECOAQUA.

La declaración de las Naciones Unidas del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030), establecida en 2019 con el objetivo de favorecer la cooperación internacional en ciencias oceánicas en la consecución del ODS 14 avanza más lento de lo esperado, enfrentando grandes desafíos con muchas lagunas aún por cubrirse.
Recordemos, el ODS 14 establece «Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible».
Más del 70% de la superficie de la Tierra está cubierta de océanos y mares, cuya influencia afecta a la regulación de la temperatura, la absorción del 25-30% del CO2, la generación de la mitad del oxígeno que consumimos, el ciclo del agua y el suministro de infinidad de recursos, medicamentos y alimentos vitales; alberga además una vasta biodiversidad y juega un papel crucial en la economía global, desde el transporte marítimo al turismo y la pesca. Más de 3.000 millones de personas, según la ONU, dependen de la biodiversidad marina como medio de subsistencia y más de 200 millones de trabajan directa o indirectamente en industrias relacionadas. No es de extrañar la llamada a contribuir a nivel global y desde todos los ámbitos, a la conservación de los ecosistemas marinos, mayormente afectados por la acción humana.
El ODS 14 da respuesta a 5 objetivos, mediante diez metas que deberán alcanzarse para 2030: 1) reducir la contaminación marina, 2) proteger y restaurar los ecosistemas, 3) reducir la acidificación de los océanos, 4) pesca sostenible, 5) conservar las zonas costeras y marinas, 6) eliminar los subsidios que contribuyen a la sobrepesca y 7) aumentar los beneficios económicos del uso sostenible de los recursos marinos; 8) aumentar el conocimiento científico, la investigación y la tecnología para la salud de los océanos, 9) apoyar a los pescadores artesanales, y 10) aplicar y hacer cumplir el derecho marítimo internacional.
Cada una de estas 10 metas interrelacionan con aquellas de otros Objetivos, convirtiéndose el ODS14 en absolutamente transversal en la consecución de prácticamente el resto de los ODS 2030. Explotar la transversalidad del Objetivo 14 con las metas de otros Objetivos podría acelerar el progreso e incrementar resultados constatables, tal y como se deriva de las últimas conferencias de las Naciones Unidas sobre los Océanos en apoyo de la implementación del ODS 14: (UNOC3) Junio de 2025 Nuestro Océano, Nuestro Futuro, Nuestra Responsabilidad, con el fin de “Movilizar a todos los actores e incrementar las acciones para la conservación y uso sostenible del océano”, además de evaluar los retos y las oportunidades transversales del ODS 14.
A la vista de la importancia del tema, y si trasladamos todo lo anterior a Canarias, como territorio insular que somos, el ODS 14 debe ser uno de los prioritarios para todas las empresas, en apoyo a las acciones de la Estrategia Canaria para la consecución de las metas de la agenda 2030 para este Objetivo.
Contribuir a la implementación del ODS 14 es relevante para todas las empresas canarias, no sólo por su importancia, sino de manera estratégica por el carácter transversal que implica prácticamente que la incorporación de cualquier medida y protocolo en la práctica empresarial para este Objetivo, contribuirá además a muchos de los otros Objetivos 2030.
El ODS 14 debe ser uno de los prioritarios para todas las empresas, en apoyo a las acciones de la Estrategia Canaria para la consecución de las metas de la agenda 2030 para este objetivo
La pregunta sería ¿Cómo las pymes y el pequeño comercio canario pueden colaborar a la consecución del ODS 14? La respuesta, concienciación y desarrollo de acciones que contribuyan a la lucha contra el cambio climático y a la protección de los ecosistemas marinos y costeros. Ejemplos de medidas específicas en la práctica Empresarial, se muestran a continuación con un cierto orden, con el fin de facilitar, en su caso, la adaptación.
Medidas directas:
- Respetar la biodiversidad y los ecosistemas marinos y costeros, incluyendo la cadena de suministro.
- Aplicar criterios de economía circular en las prácticas productivas.
- Reducir el uso del agua y evitar la contaminación de la misma, tanto marina como dulce, mejorando la gestión y uso residual del agua en todos los procesos,
- Reducir las materias primas y el uso de químicos que puedan ser peligrosos para los mares. Evitar la compra de productos resultantes de la pesca de arrastre.
- Reducir el consumo de plásticos, envases y materiales no biodegradables que puedan impactar sobre los ecosistemas marinos.
- Disminuir el uso de combustibles fósiles mediante fuentes de energía blandas, y revisar las prácticas generadoras de CO2.
- Invertir en tecnologías más sostenibles y con menor emisión de carbono.
- Incluir acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en los planes de acción, y establecer protocolos de acción directa a corto y medio plazo.
- Favorecer una cultura corporativa basada en la sostenibilidad, involucrando a los empleados dentro de la empresa en la consecución de los objetivos de protección de los océanos.
- Implementar indicadores que puedan contribuir al ODS14 y seguimiento de los mismos.
Medidas indirectas:
- Apoyar iniciativas de acciones por el clima y los océanos, que contribuyan a proteger y salvaguardar el patrimonio natural y cultural.
- Realizar acciones que contribuyan a mejorar la interrelación de las pymes con las personas y la utilización de las zonas costeras.
- Contribuir a la sensibilización social por el medio marino a partir del desarrollo e innovación de prácticas de empresa.
- Contribuir al desarrollo de las ciencias oceánicas, para que puedan brindar mayores beneficios al ecosistema oceánico y a la sociedad.
- Colaborar a la protección de áreas marinas a proteger en el futuro, en el marco de la Red Natura 2000.
- Contribuir al desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías que mejoren la protección de la fauna y la biodiversidad marina general.
- Actuar, como entidades interesadas, en las elaboración y desarrollo de estrategias e iniciativas de investigación sobre políticas para la gestión y uso eficiente de océanos y costas en beneficio de la humanidad.
- Contribuir al desarrollo de proyectos regionales e internacionales que promuevan “Un océano saludable” apostando por la ciencia, la capacitación y herramientas de especialización y la transferencia de tecnología.
- Compartir conocimientos y buenas prácticas relacionadas con la gestión sostenible de océanos y mares con otras empresas y entidades, que contemplen el acompañamiento y desarrollo de los países menos adelantados.
- Mejorar la comunicación sobre impacto ambiental como oportunidad de diferenciarse y capitalizar esfuerzos.
“Los océanos del mundo —su temperatura, química, corrientes y vida— impulsan los sistemas globales que hacen que la Tierra sea habitable para la humanidad” (Andrew Hudson, Head of Water and Ocean Governance at the UN Development Programme)
